se le puede negar a un padre ver a su hijo

¿Puede un hijo negarse a ver a su padre?

Cuando llega el fin de semana y el niño, entre lloros, dice que no quiere ir a casa de su otro progenitor nos preguntamos: ¿puede realmente un hijo negarse a ver a su padre? Aunque pueda parecer obvia para algunos la respuesta (tanto negativa como afirmativa) la realidad es bastante compleja y deben ser tenidos en cuenta muchos aspectos. Si tu hijo no quiere verte o eres tú quien tiene la custodia y es al otro progenitor al que no quiere ver, sigue leyendo. 

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    Derecho de los progenitores: régimen de visitas

    Aunque uno de los progenitores ostente la custodia, el otro progenitor seguirá teniendo una serie de derechos para con su hijo (aquí el padre). Entre ellos, el derecho a un régimen de visitas.

    Debido a este derecho-deber del progenitor y su hijo, la negativa del menor a verlo será mucho más compleja. Así que, en principio y por norma general, un niño no podrá decidir unilateralmente que sus padres incumplan la sentencia judicial. Esta sentencia es la que estipuló las medidas que regirían tras el divorcio (entre ellas este régimen de visitas) y debe ser cumplida.

    ¿Nunca se podrá cambiar este régimen de visitas?

    En el caso de que la negativa del menor tenga causas fundadas podría solicitarse una modificación en el régimen de visitas e incluso se podría llegar a privar del mismo. Esta medida deberá cambiarse ante un juez y debe estar especialmente justificada en el máximo interés del menor. La demanda de modificación de medidas deberá acompañarse con informes psicológicos que prueben una situación de riesgo o una situación desaconsejable para el desarrollo del menor.

    ¿Existe una edad a partir de la cual el menor puede decidir?

    Mientras el hijo tenga menos de 18 años no podrá decidir. Si bien es cierto que existen varias edades a partir de las cuales su opinión tiene más peso y el juez oirá su opinión. La Ley de Enjuiciamiento Civil (L 1/2000) dispone que se oirá a los hijos menores o incapacitados que tengan suficiente juicio y, en todo caso, a los mayores de doce años. El hecho de que el juez decida escuchar al menor no quiere decir que se vaya a hacer la voluntad del pequeño.

    Cuanto mayor sea el juicio y criterio que exponga el menor (así como, normalmente, cuando más edad tenga) más probabilidades habrá de que los Tribunales tengan su opinión en consideración y fallen en relación a lo que el menor comparta. Sin embargo, esta no es la base legal, que siempre debe buscar, principalmente, el bienestar del menor. Y, aunque los menores (especialmente los adolescentes) puedan tener una opinión muy clara, no siempre va a ser la más adecuada para ellos. Es la función del Tribunal encontrar esta última opción.

    Entonces, ¿un menor nunca puede decidir no ver a su padre?

    Pues, como norma general, si un Juez no declara que haya alguna justificación objetiva en esa decisión, no. Da igual la edad del menor. Mientras sea menor, ambos progenitores, el niño y la justicia deberán velar por una buena relación entre padre e hijo. Mientras el hijo se encuentra en la minoría de edad (y tras haber atravesado la separación de sus padres) es posible que existan muchos roces y una dificultad para adecuarse a las normas de las dos casas. Sin embargo, toda la familia deberá trabajar para que las relaciones fluyan de la mejor manera posible, entendiendo esto como vital para el correcto e idóneo desarrollo del menor.

    Toda relación entre los progenitores e hijos debe ser salvada. O al menos intentarlo mientras el hijo es menor, ya que una vez cumpla la mayoría de edad será suya la decisión de ir a casa de su padre o no. En su infancia y adolescencia debe facilitarse la comunicación y la creación de un vínculo con sus padres (especialmente con el progenitor con el que no convive).

    Si tú eres el padre con el que el niño vive, deberás facilitar y animarlo a visitar a su otro padre. En el caso de que creas que tu hijo lo está pasando realmente mal deberás solicitar una modificación de las medidas. Si no solicitas esta modificación pero decides no enviar a tu hijo con su otro progenitor, se podría solicitar una ejecución de sentencia. Esto empezará con una multa para ti por incumplimiento de sentencia. Esto podría derivar en situaciones mucho más graves, tales como la pérdida de custodia de tu hijo. Busca a un abogado especializado para que te ayude desde el primer momento.

    Por el otro lado, si eres el padre al que el niño no quiere ver, tómatelo con calma. Existen muchas posibilidades que hayan hecho que tu hijo no quiera verte en este mismo momento. Sin embargo, debes trabajar para seguir creando puentes con el pequeño y tener una buena relación. Busca la manera más atractiva para que el niño quiera ir contigo cada vez que le corresponda. Además, busca a un buen abogado para que no se te prive tu derecho de ver al menor a través de una modificación del régimen de visitas.
    Sea cual sea tu caso, para tener asesoría concreta rellena el formulario que dejamos a continuación. Te facilitaremos dos presupuestos gratuitos sin ningún compromiso y te pondremos en contacto con un abogado especializado de tu zona para que pueda ayudarte a encontrar la mejor solución para tu hijo.

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